Jorge Manrique





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Rosas y arsenal

que ya las armas proué...


En la punta del amor viaja el amigo
En la punta más aguda que hay que ver
Esa punta que lo mismo cava en tierra
Que en las ruinas
Que en un rastro de mujer

Es por eso que es soldado y es amante
Es por eso que es madera y es metal
Es por eso que lo mismo siembra rosas
Que razones de banderas y arsenal

Silvio Rodríguez


Tucidides y Jenofonte, en la Grecia clásica, participaron en las campañas militares de su tiempo y escribieron sus crónicas.

Quinto Horacio, contemporáneo de Virgilio y estudiante de filosofía en Atenas, fue soldado a las órdenes de Augusto, del cual se hizo amigo. Las obras de Horacio, teñidas de consejos morales, así como su lírica serena, clara y elegante, denotan la austeridad y sencillez de las cualidades militares del legionario romano. Su influjo se hizo notar en el Renacimiento, época donde otros soldados siguieron su ejemplo.

Ausias March (1397-1459), valenciano, nacido en una familia de poetas, recibió una severa formación de caballería. Sirvió de halconero al rey Alfonso V, con quien participó en las campañas de Córcega y Cerdeña. Su lírica en valenciano funde la técnica trovadoresca provenzal con la filosofía escolástica y el humanismo renacentista. Su vida amorosa fue tumultuosa y le creó problemas. Fue predecesor de los grandes poetas españoles del XVI.

Juan Boscán (fines del XV-1542), barcelonés, acompañó en calidad de ayo al duque de Alba en diferentes hechos de armas, y se hizo famoso por su introducción del endecasílabo en el castellano y su habilidad en la técnica de las formas octosilábicas. Fue el precursor de la perfección de Garcilaso.

Garcilaso de la Vega (1501-1536), toledano, fue el símbolo más representativo de la simbiosis armas y letras, héroe de la milicia y el mejor poeta de su tiempo. Participó en las campañas de Túnez, Rodas, defensa de Navarra, Florencia y murió en el asalto al castillo de Le Muey en Fréjus. Junto con el catalán Boscán introdujo los metros italianos en el castellano. Su idealismo en el amor a Isabel fue el cénit de la poesía humanista del Renacimiento. Garcilaso fue un hábil militar, poeta, políglota (latín, griego y francés) y tañedor del arpa y la vihuela.

Garcilaso el Inca, hijo de una princesa india y un conquistador, participó en la campaña de las Alpujarras y en la Armada Invencible. Humanista, traductor e historiador, representante del intelectual de su tiempo, dentro de la corriente universalizadora y católica en que estaba situada la vida española de la época. Así, debate la conveniencia de cristianizar la Florida e incorporarla al Imperio Español, pues concibe a España como el brazo de la Providencia en el mundo. En su prosa histórica, abundante, clara y expresiva, mezcla datos de economía política, problemas de cronología, concordancia de fuentes orales y escritas y aporta documentos de primera mano.

Diego Hurtado de Mendoza (1503-1575), sobrino del marqués de Santillana, recibió una esmerada educación en Granada y Salamanca. Estuvo combatiendo en Italia (Pavía) a las órdenes del emperador Carlos V, donde en los descansos invernales aprovechó para frecuentar las academias renacentistas italianas. Experto en lenguas muertas, numismática, traductor de Cicerón, arabista, mecenas, poeta y autor religioso. Su papel posterior fue en la diplomacia. Entre sus obras destacó La guerra de Granada hecha por el rey don Felipe II contra los moriscos.

Juan de Herrera, el genial arquitecto de El Escorial, participó como soldado en las duras campañas del Piamonte y Flandes, y formó parte de la guardia personal del emperador Carlos V a su vuelta a España.

Alonso de Ercilla y Zúñiga fue cortesano, soldado, viajero, lector de los clásicos y poeta. Su vida sintetiza las características principales del hombre ideal del Siglo de Oro. Participó en diversas campañas por América y en especial en la de los Araucanos, en Chile, donde compuso el poema épico La Araucana, en el que exalta el valor y nobleza de los caudillos indígenas. Caballero de Santiago y Gentilhombre de Felipe II, tuvo importantísimas misiones diplomáticas.

Miguel de Cervantes (1547-1616) combatió como soldado en la batalla naval de Lepanto y participó en la expedición de Túnez, donde fue apresado y llevado a Argel.

Calderón de la Barca (1600-1681) fue uno de los últimos príncipes de las letras que simultaneó por un corto período el arte de las armas y las letras. Estuvo en Italia y en Flandes, y como miembro de la orden de Santiago combatió contra los franceses en la liberación de Cataluña.

Información obtenida del artículo El ejército en la cultura del siglo de oro de José Luis Orella.



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Fecha de creación: 2000-04
Última actualización: 2008-11-14
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